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domingo, 18 de mayo de 2014

¿Qué es el cine procesual?


Tiempo de agua (Temps d´aigua, 2009)
Esperant l´aigua (2013- ...)
 



  “La imagen no es un objeto, sino un `proceso´”[1]

                                                          Gilles Deleuze
                                                      

El cine procesual se produce en la articulación, la composición y el montaje de los procesos fílmicos con otros procesos sociales y de conocimiento.
                En tanto que dispositivo de investigación sobre los propios procesos fílmicos y sobre las posibilidades y transformaciones del medio, el cine procesual es un cine-ensayo. Esta reflexión del medio sobre sí se articula, sin embargo, con otros procesos de investigación en campos heterogéneos; pero no lo hace utilizando el cinematógrafo como una herramienta externa a esos campos diversos (con un papel de ilustración o representación audiovisual que opera desde el exterior de los mismos) sino que se articula con ellos desde el interior de estos otros procesos de investigación, componiéndose directamente con sus formas y procedimientos en tanto que dispositivo incorporado de escritura, de pensamiento y de expresión.
                El cine procesual es un cine-escritura, un instrumento de conocimiento que investiga sobre los modos de transmisión audiovisual que es capaz de aportar el medio fílmico en procesos cognitivos diversos y transformaciones sociales en curso, actuando desde el interior de los mismos como un operador de problematizaciones, de puestas en cuestión y en común, de análisis y reflexión colectivas.
                El cine procesual no practica, entonces, tanto una “puesta en escena” como una puesta en relación fílmica. “Una imagen nunca está sola, lo que importa es la relación entre imágenes”, decía Deleuze. Proceso relacional, proceso de puesta en relación y de composición múltiple de procesos, el cine procesual está inmerso en un trabajo compositivo de la propia imagen como proceso y no ya como objeto (publicitario, de consumo, de espectáculo o de entretenimiento). Presencias temporales extendidas y procesos experimentales abiertos, cada objeto-película de cine procesual es una parte más de esta conjugación múltiple de procesos y no su objetivo único, y cuestiona en la práctica la noción misma de “película” y sus formas convencionales de existencia.
                 El cine procesual aborda de este modo la transformación del dispositivo fílmico en su conjunto (las formas narrativas y visuales tanto como las estrategias de producción y distribución, los medios y circuitos de acceso y de recepción tanto como las formas sociales de uso) en función de los procesos sociales y de conocimiento con los que se compone. Es importante aclarar, sin embargo, que no estamos hablando aquí de ninguna metodología (sea de “cine sin autor”, de “cine colectivo” o de “cine participativo”). Hay que distinguir en cada caso procesos y procedimientos. En el cine procesual, son los procesos los que determinan los procedimientos, y no a la inversa.
                No un cine hecho sobre tal o cual comunidad (cultural, de práctica o de investigación) sino con ella, desde y a partir de una comunidad cualquiera. Ese es el planteamiento del cine procesual: colaborar con medios fílmicos y en el seno de una comunidad concreta en la problematización y el esclarecimiento de las situaciones, en el desarrollo propio de sus procesos y sus transformaciones.        
                ¿Cómo trabajar las imágenes en tanto que procesos y no ya como objetos? Esa es la pregunta fundamental que abre el cine procesual, pregunta que hay que formular y responder en cada caso con imágenes concretas y con procesos compositivos reales.


Publicado también en  Políticas de la luz


[1] Gilles Deleuze, L´Epuisé, citado por Miguel Morey en “Hablar y ver”, VV.AA, El arte en cuestión, Edición a cargo de Álvaro de los Ángeles, Diputación de Valencia-Sala Parpalló, Valencia, 2010, p 219.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Cine procesual y comunidad. Un film llamado ESPERANT L´AIGUA o algunos procesos socio-cinematográficos para la realización de una película viva

Visionado de ESPERANT L´AIGUA






¿Qué es Esperant l´aigua? No se trata simplemente de un cortometraje, sino de una película viva. Lo que hemos filmado y montado de momento es apenas un primer fragmento documental de un proceso socio-cinematográfico de largo alcance que acabamos de comenzar, y que además da continuidad al proceso fílmico que ya iniciamos con Temps d´aigua 
         Nuestra metodología consiste en ir realizando diversos "fragmentos fílmicos" e ir articulando estrategias participativas con sus protagonistas y con el “público” de l´Horta en general, para unificar posteriormente todos los fragmentos en un solo documental de conjunto. El propio proceso de elaboración de este documental de conjunto, que puede llegar a adquirir formas muy diversas, implicará la conexión de prácticas, problemáticas y personas a lo largo de todo el territorio, posibilitando así la implicación creciente de la población de l´Horta  en un proyecto común. 
         Los diversos fragmentos documentales están basados siempre en una mirada construida a partir de la gente implicada en esa cultura agraria, una mirada “a ras de tierra”, y no en una mirada experta que se aplica desde el exterior y que "sobrevuela" lo real. Se trata siempre de fragmentos e historias de vida y de conocimiento de la gente real que habita l´Horta. Como en Temps d´aigua, lo fundamental para nosotros es establecer una relación con las personas reales, convivir con ellas e implicarnos en sus prácticas, para mostrar a través de ellas toda la riqueza sensible y de conocimiento de su mundo. Desarrollamos además y de forma explícita la articulación de unas formas de participación de las personas filmadas que van implicándose en el proceso de construcción de sentido del documental como proceso participativo.

viernes, 11 de mayo de 2012

Entrevista sobre "Sol de Amparaes"


Publicamos una entrevista reciente realizada por Cristina Fernández Matarrubia al director en relación al trabajo de finalización de su segundo largometraje, Sol de Amparaes.





Hasta el momento has realizado un largometraje, Temps d´aigua, y estás a punto de terminar el segundo, Sol de Amparaes. Ambas películas han sido filmadas en  localidades muy concretas: La Albufera (Valencia) y Amparaes, un poblado de la región de Cuzco (Perú).  ¿Por qué esos lugares?

Son lugares con los que he tenido una relación profunda de conocimiento, y para mí la experiencia fílmica es, ni más ni menos, precisamente eso: una relación de conocimiento. También he realizado un mediometraje en Senegal, Deux cahiers par enfant, y la razón ha sido igualmente la relación de conocimiento establecida con personas concretas que habitan ese lugar. En Temps d´aigua se trataba del lugar del que soy originario y que desconocía casi por completo antes de hacer la película. En Sol de Amparaes ha sido el mundo andino e indígena del Perú, unas mujeres muy específicas de ese mundo en un pequeño lugar de la región del Cuzco, la tierra de los Incas.